Un tercero abordaje, enumerado por Ortoleva (2004), argumenta que existe una reformulación del alcance real de las comunicaciones de masa, con sus denominados “efectos” (Wolf, 1992), y destaca que los usuarios de los medios encuentran una correspondencia en una relación interpersonal en red que condiciona y filtra la recepción de mensajes. Un abordaje complementario es presentado por Pierre Levy (1997) al proponer para la relación entre la tecnología y la sociedad la noción de influencia, por oposición a la de impacto. La acción de cualquier forma de tecnología, como los medios, no puede ser considerada fuera de la cultura y por eso interacciona con la cultura, que la recibe y modifica desde su nacimiento (Fornas 2007).
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Los medios no son elementos aislados. No nos limitamos a oír la radio, o leer a periódicos o a navegar en Internet. La práctica es una articulación o, se preferimos, una conexión en red de varios medios en el día a día, en casa, en el trabajo, en la escuela o en desplazamientos (Cardoso 2007, Castells 2007, Colombo 2003, Caron 2007).
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Sin embargo, la conclusión principal a sacar de este análisis y de los datos empíricos aquí presentados, es el papel decisivo de la articulación de diferentes mass media en nuestro cuotidiano. Este es el terreno necesario para la conexión en red de los medios en masa e interpersonales que, cuando utilizados, pueden también se transformar en mass media a través de sus características de flexibilidad y movilidad. En consecuencia, cualquier análisis relacionado con la fuerza de los medios individuales tiene que considerar no apenas la televisión, la radio, los periódicos y la World Wide Web, pero también el teléfono, el móvil y los mensajes por Internet (e-mail, grupos de noticias, foros, chats, mensajes instantáneos, etc.).
El nuevo modelo de comunicación en red, descrito en las últimas páginas, se refiere a un sistema de medios donde la interactividad forma su modelo organizacional. Un sistema de medios que ofrece dos nudos fundamentales, uno centrado en la baja interactividad, donde la televisión reina, y otro donde la Internet está en el centro, proporcionando alta interactividad. Estos distintos nudos de medios está conectados, sobretodo, a través de los medios interpersonales, que pueden también ser utilizados como mass media, nombradamente los teléfonos móviles, el correo electrónico, iPods y ofertas similares como el WiFi, etc.
Dado que la comunicación es una capacidad humana, nosotros, como humanos envueltos en procesos sociales, tenemos tendencia a utilizar la comunicación para atingir nuestros objetivos, sean ellos individuales o colectivos. En una sociedad en red, el sistema de medios es constituido por nuestros usos de mediación de medios, y evolucionó para un sistema basado en la articulación en red de diferentes medios. Cuando instrumentos de medios, por voluntad de las empresas de media y de las compañías de telecomunicaciones – o mismo de hackers – permiten la conexión en red de la comunicación o de sus usos, las personas os experimentan y, si la experiencia satisfaz algunas de sus necesidades en términos de autonomía, de objetivos o de apropiación, aquellos son socialmente adoptados. Esta adopción social, cuando difundida en grandes franjas de la sociedad, tiende a cambiar los propios medios, alterando sus características organizacionales, tecnológicas y de red. Esta es la manera con que la conexión en red de los medios de masa e interpersonales y, por consecuencia, la mediación en red, es moldeada socialmente por la interactividad en nuestras sociedades.