El enfoque de la domesticación también proporciona un conocimiento de los medios como objetos culturales -como productos que los usuarios adoptan no sólo en términos de su uso de servicios o contenidos, sino también como tecnologías, artículos, objetos de consumo. Además, continúa acentuando la importancia del contexto de uso. Así, este enfoque se ha utilizado reiteradamente como marco etnografías de medios móviles (por ejemplo, Oksman, 2006), especialmente al preguntarnos sobre cómo algo se integra en la vida diaria, cómo comienzan a establecerse las reglas (véase Lasen 2006), cómo ciertos aspectos de las tecnologías (o incluso las tecnologías en su conjunto) devienen “naturalizadas”.
El propio Haddon (2001) se cuestionó finalmente, si el hecho de que ahora nos ocupemos de tecnologías móviles cambia en algo el enfoque de la domesticación. Su respuesta es que pueden encontrarse multitud de estudios muy parecidos en su enfoque (y, a menudo, también en sus resultados) a los primeros trabajos sobre domesticación.. Según Haddon, no existe una necesidad específica de adaptar (y reaplicar) el marco de la domesticación a los móviles. Sin embargo, lo que él no reconoce totalmente es la especificidad del enfoque de la domesticación, en concreto, en la idea del límite del hogar. Su revisión sigue siendo así insuficiente en términos de la naturaleza etnográfica del enfoque de la domesticación. De igual manera se ignora la idea de la doble articulación de los medios como contenido y como objeto (Harmann, 2006) Muchas de las etnografías de los medios móviles o no tienen en cuenta el contenido o se limitan a formas muy concretas de contenido (tales como el uso de MMS).
Bakardjieva y Smith (2001), por otra parte, proporcionan un intento por extender el marco de la domesticación al presente con respecto al contenido. Aunque no analizan las tecnologías móviles en particular (ni el tema de la movilidad), comienzan a ocuparse de las redes sociales más allá del hogar. En sus estudio de usuarios domésticos de Internet, incluyen éstas como un factor importante. Exploran los procesos que sus participantes emplean para conformar Internet, en parte observándolos directamente mientras usan Internet, pidiéndoles también que muestren su historial de Internet vía favoritos y con el método de “pensar en voz alta” mientras navegan. Su comportamiento, pues, se relaciona con las circunstancias socio-biográficas, es decir, encaja en marcos más amplios.