RECONOCEDOR Y AMPLIFICADOR DE VALORES LOCALES Y SECTORIALES

Las redes se han establecido como tecnologías de conversación, en una primera fase por la escritura. Desde espacios de información de actividades personales y organizacionales se muestran con el objeto de obtener alguna aprobación (por ejemplo el “me gusta” de Facebook), para consolidar conversaciones, notoriedad, reconocimiento…

1. PERFIL DESDE LA EXPERIENCIA COMUNICATIVA CON REFERENTES

Han sido unas disciplinas profesionales como el marketing, las relaciones públicas y la publicidad las que hasta el momento habían marcado el perfil de competencias y responsabilidades de los profesionales de la comunicación. Quizá olvidamos demasiado pronto la juventud de estas configuraciones y que todas ellas proceden de unas décadas de experiencia en el siglo pasado. Quizá si lo tuviéramos más en cuenta comprenderíamos con más facilidad que la aceleración social y tecnológica de estos tiempos parece demandar nuevos ajustes. Todos los autores y autoras revisados coinciden en el aprendizaje experiencial como condición y preparación para esta profesión, y probablemente también para otras relacionadas con internet. Para el caso de los comunicadores digitales se pide una definida identidad digital en redes, grupos y blogs profesionales. Con su portafolio de aplicaciones o herramientas para distintas formas de participación en las redes de su interés.

Tools and methods for capturing Twitter data during natural disasters. First Monday,

nomada:

Tools and methods for capturing Twitter data during natural disasters, by Axel Bruns and Yuxian Eugene Liang. First Monday, Volume 17, Number 4 - 2 April 2012

Abstract: During the course of several natural disasters in recent years, Twitter has been found to play an important role as an additional medium for many–to–many crisis communication. Emergency services are successfully using Twitter to inform the public about current developments, and are increasingly also attempting to source first–hand situational information from Twitter feeds (such as relevant hashtags). The further study of the uses of Twitter during natural disasters relies on the development of flexible and reliable research infrastructure for tracking and analysing Twitter feeds at scale and in close to real time, however. This article outlines two approaches to the development of such infrastructure: one which builds on the readily available open source platform yourTwapperkeeper to provide a low–cost, simple, and basic solution; and, one which establishes a more powerful and flexible framework by drawing on highly scaleable, state–of–the–art technology.

(…) y las ciencias sociales llevan un par de décadas tanteando cuál pueda ser el espíritu de la época: sociedad multicultural (Kymlicka 1995), sociedad líquida (Bauman 2000), sociedad del riesgo (Beck 1986) o sociedad global. (…)
Sin embargo, quienes estén familiarizados con las aportaciones realizadas en ámbitos como la economía política de la comunicación o los estudios sobre comunicación política es probable que encuentren en Comunicación y poder una obra intelectualmente menos estimulante. Y más aún, tendrán la tentación de preguntarse qué hay de nuevo en esta sociedad red cuando la literatura especializada viene dejando constancia desde hace no menos de 25 ó 30 años de buena parte de las estructuras y procesos que aquí nos describe Castells: el dominio ejercido por los grandes conglomerados mediáticos (Schiller, Mosco, Hamelink, McChesney, Smythe), los mecanismos de manipulación de la opinión pública y de fabricación del consenso (Kurt y Gladys Lang, Glasser y Salmon, Herman y Chomsky), la crisis de la democracia inducida por el modo en que se conducen los procesos políticos contemporáneos (Blumler, Gurevitch), las técnicas de mercadotecnia que envilecen las modernas campañas electorales (Swanson, Mancini), el imperio de la política espectáculo y del escándalo (Edelman, Thompson), por no hablar de la legión de trabajos sobre agenda-setting, priming y framing.
Este tipo de lector, en definitiva, irá apurando la lectura de Comunicación y poder y volverá una y otra vez a la pregunta crucial a la que nos invita Castells: ¿dónde está el poder en esta nueva sociedad red? Y encontrará esta respuesta: “Los dueños de las redes empresariales multimedia globales […] son sin duda los que ostentan el poder de la sociedad red porque programan la red fundamental: la metarred de redes de comunicación, las redes que procesan los materiales ideacionales con los que sentimos, pensamos, vivimos, presentamos nuestras ideas y luchamos” (p. 541). Pensará entonces que aunque todo lo sólido parece desvanecerse entre tanta red, a la
postre lo sólido de siempre sigue en su lugar.

Simmel en su análisis sobre el secreto va a señalar que “todas las relaciones de los hombres entre sí, descansan, naturalmente, en que saben algo unos de otros. El comerciante sabe que su proveedor quiere comprar barato y vender caro; el maestro sabe que puede suponer en el discípulo cierta cantidad y calidad de conocimientos; dentro de cada capa social el individuo sabe qué cantidad de cultura aproximada cabe suponer en los demás. Indudablemente, de no existir tal saber, no podrían verificarse las relaciones de hombre a hombre aquí referidas” [2].

De esta forma para Simmel, las relaciones van desarrollándose sobre la base de un saber mutuo dentro de la “acción recíproca” sociológica, aunque nunca se pueda conocer al otro absolutamente, lo que supondría el conocimiento de cada uno de sus pensamien­tos y sentimientos; no obstante, con los fragmentos que observamos, formamos una unidad personal, que, por lo tanto, depende de la parte que nuestro particular punto de vista nos permita ver.

En síntesis, el secreto para Simmel es una de “las más grandes conquistas de la humanidad”, teniendo una gran importancia en la estructura de las acciones recíprocas entre los seres humanos, donde el secreto ofrece, por decirlo así, la posibilidad de que surja un segundo mundo, junto al mundo manifiesto, y que este último sufra con fuerza la influencia del primero.

- (…) Las redes de comunicación son las redes fundamentales para la construcción del poder en la sociedad.
- Las redes de poder de diferentes ámbitos de la actividad humana a su vez están conectados entre sí. No se funden, sino que participan en estrategias de asociación y de competencia, colaborando y compitiendo simultáneamente, formando redes para determinados proyectos y cambiando de socios en función de sus intereses para cada situación y momento.
-La red de poder construida en torno al estado y al sistema político sí desempeña un papel fundamental en la red global de poder. (…) Por tanto, mientras que las redes de comunicación procesan la construcción del significado sobre la que se asienta el poder, el estado constituye la red predeterminada para que funcionen adecuadamente todas las demás redes de poder.
En el debate académico sobre el papel político que cabría atribuir a las NTIC han venido identificándose dos posiciones expresivamente identificadas con los términos de ciberpesimismo y ciberoptimismo (Norris, 2001; Coleman, 2001). La primera dudaría de la capacidad de esos nuevos dispositivos tecnológicos para infundir energía participativa o deliberatoria a los procesos democráticos, pretensión ésta que vendría dictada más por una razón voluntariosa que por el análisis objetivo de las actitudes y aptitudes políticas efectivas de la ciudadanía. La segunda, en cambio, tiende a saludar el advenimiento de las NTIC como una estructura de oportunidades para la renovación democrática por el potencial que albergan para impulsar la participación política y el compromiso activo de los ciudadanos. (pag. 1)
La confianza depositada en el potencial de renovación democrática de las NTIC se explica en buena medida porque irrumpen en este particular contexto socio-político, impulsando usos cívico-políticos de las mismas que permitirían romper aquel bloqueo de la esfera pública y reincorporar a la ciudadanía al juego de la política y de la información con mayor o menor eficacia. La evidencia empírica disponible permite distinguir no menos de cinco formas distintas de apropiación cívica de las NTIC que estarían reforzando la eficacia política (el empoderamiento) de los ciudadanos: información, interpelación, deliberación y organización y movilización. (pag 4)
El compromiso cívico, en definitiva, “no se halla igualmente distribuido en la sociedad”, como señalan los promotores del proyecto Becoming citizens del Center for Communication and Civic Engagement (CCCE) de la Universidad de Washington (en Seattle), dirigido por W. Lance Bennett. Y apuntan directamente a esa idea de brecha cívica cuando agregan que “el declive de los niveles de compromiso [engagement] no afecta de igual modo a todos los sectores de la sociedad”. (pag. 8)
Lo que ambas hipótesis pretenden básicamente dilucidar es si el potencial político de las NTIC ha logrado incrementar la implicación y la participación de sectores de la población que habitualmente se han mantenido al margen del sistema político (jóvenes, minorías, comunidades o grupos socialmente marginados, etc.), o si, por el contrario, han sido adoptadas con ese propósito por los ya activamente implicados y partícipes, que contarían ahora con herramientas más eficaces para reforzar su voluntad y poder de intervención en los asuntos públicos. (pag. 9)
En el caso particular de España, tenemos también alguna evidencia empírica al respecto. En una muy sólida investigación reciente, Noya, Rodríguez Caamaño y Romero (2008) relacionan el capital social disponible en distintos territorios y el ritmo de implantación de la sociedad del conocimiento, y acaban concluyendo que “las diferencias de innovación tecnológica entre Comunidades Autónomas españolas, además de estar relacionadas con factores económicos y políticos, también pudieran obedecer a la acumulación diferencial de capital social” (Noya, Rodríguez Caamaño y Romero, 2008: 269). Esa “acumulación diferencial capital social”, agregamos, estaría indicando la existencia de un desequilibrio –una brecha– entre territorios que afecta a la innovación tecnológica. Esta conclusión refuerza la tesis que proponemos en este trabajo, ya que el capital social no sólo se encontraría desigualmente distribuido, sino que estaría operando como condición antecedente con importantes repercusiones en un proceso social tan relevante como la innovación tecnológica. (pag. 10-11)
Pero lo que este análisis conjunto del comportamiento del compromiso cívico y del uso político e internet en España parece revelar es que la probabilidad de que se aproveche el potencial que frece la red para la acción política crece conforme lo hace la implicación cívica de los individuos, con independencia del nivel de educación formal de éstos. Así, el porcentaje de personas con estudios primarios que utiliza internet con propósitos políticos es superior al de quienes no tienen estudios, como lo es también el grado de compromiso cívico de aquéllos con respecto a éstos. Y lo mismo sucede en la comparación entre los restantes grupos: se incrementa el porcentaje de los usuarios políticos de la red en correspondencia con un crecimiento del porcentaje de quienes se hallan cívicamente implicados. (pag. 13)
En breve: ¿debemos confiar en que ese potencial de empoderamiento político que traen consigo las NTIC sea suficiente para impulsar el compromiso cívico y la participación política, o debemos, por el contrario, alentar previamente la implicación cívica para que aquél pueda efectivamente actualizarse? ¿Debemos centrar la reflexión académica y las políticas públicas en la problemática del acceso y de la brecha digital, o resulta tanto o más conveniente pensar y actuar sobre la brecha cívica que se abre entre grupos desiguales en la asunción de actitudes, valores y prácticas activas de intervención en los asuntos públicos? En crudo ahora: ¿debemos limitarnos a comprar ordenadores y enseñar a utilizarlos, o dedicamos también recursos a la educación cívica de la ciudadanía? ¿Por dónde interesa empezar, por la promoción de aquellas herramientas tecnológicas o por el fomento de esta educación cívica? (pag. 13-14)
digithoughts:

How Children Use Tablets
Apart from the yellow stack – all of the above. Don’t judge.
Source: Nielsen

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Source: Nielsen

opaco:

WhatsApp Paranoia, via El espíritu de los cínicos

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