Development communication is a field that flourished in the Cold War era whose initial aim was to drive the mass media ‘vehicles’ in order to attain modernisation. Social change was considered a ‘unilineal process of modernisation’ (Peterson 2003:42). The ‘dominant paradigm’ associated with Lerner, Schramm and others saw the relationship between mass communication and social change in a manner that was “simple, linear, deterministic and tinged with optimism” (Melkote 1991, quoted in Peterson 2003: 43). From the mid-1970s the dominant paradigm came under increased fire for treating many poor countries as if they were tribal societies, therefore ignoring markets, bureaucracies, legal systems, and so on. This led to more ‘pluralistic’ views of social change that still characterise the field today (Peterson 2003).
A second and related tradition, known as ICTs for Development (or ICT4D), originates in computer science and for decades has attracted designers, programmers and quantitative social scientists optimistic about the possibilities opened up by the new technologies. Since the early 2000s it has been reinvigorated by the boom in mobile phone uptake around the global South, giving rise to a Mobiles for Development (M4D) offshoot (Heeks 2008).
Juan Díaz Bordenave (1978) Comunicación y Desarrollo

Problemas de los sistemas de comunicación impuestas en América Latina. 

Anticipa de manera no del todo consciente la limitación y la sujeción epocal del concepto de desarrollo

La mayor crítica formulada al paradigma alternativo es quizá lo que se considera una mirada utópica, o romántica como la denominan algunos autores, a los procesos de desarrollo. Por ejemplo, las referencias al concepto comunidad tienden a
desconocer los conflictos y tensiones naturales de los procesos comunitarios. Así mismo, la posibilidad de replicar procesos exitosos a nivel local no siempre es factible en entornos de mayor complejidad y envergadura.
Otra de las críticas al paradigma alternativo se desprende de la diversidad de acepciones que se manejan sobre el término participación y las dificultades para poder desarrollar procesos participativos consecuentes con los postulados del modelo. El concepto participación incluye diversos tipos y niveles, cuya aplicación a menudo conduce a una falsa o limitada participación y, por el contrario, reduce la posibilidad de toma de decisiones. Por otra parte, en ocasiones también se maneja una visión idealista de la participación y se asume que esta es deseada o aceptada en todos los entornos socio-culturales.
Ver link 1
Con relación a las perspectivas comunicativas usadas en este modelo generalmente se han orientado a las dificultades relacionadas con los procesos de monitoreo y evaluación que muchas veces no se acomodan a las lógicas de planeación y ejecución de proyectos propuestas por agencias y donantes a nivel internacional.
Ver link 2