Interponer tecnologías en nuestras comunicaciones nos permite medir, pero también distinguir, cualitativamente, las complejas acciones humanas.
Desde la información hasta la comunicación hay cambios en nuestro interés y en nuestra actividad.
Sólo estamos expuestos a la difusión de los medios y de los portales (consumo casi pasivo).
Pero el ver y oír se transforma en mirar y escuchar cuando llama nuestra atención y pasamos a procesar la información (recepción).
Pero no los procesos no terminan ahí y es difícil -si tenemos tiempo- que no opinemos y organicemos la información (interacción). Estableciendo contacto con sus fuentes y seleccionando entre ellas nuestros compañeros de viaje en el desarrollo identitario y para el aprendizaje que ya tiene que ver con la comunicación activa, protagonista y participativa. Aunque creo que entre la recomendación y la inversión (inmersión, colaboración) creo que aún faltan cualidades y fases por discriminar con más precision.
pero con mis felicitaciones a los autores que me llegan por stoweboyd:
Passed on by Seb Paquet (@sebpaquet), dreamed up by Mike Arauz, Simone Lovati and David Carr.
This seems to lack the added dimension of the social scenes we are embedded in. Specifically, it lacks the impacts that individuals can have when they influence others, and those others carry on ideas to yet another set of others. So it is possible that you don’t know of Stowe Boyd, but you’ve heard the term ‘social tools’ that he coined. So people can be influenced by others before direct awareness of their existence.