GENERADOR DE INTERACTIVIDAD Y PARTICIPACION

No se trata sólo de una comunicación para el consumo sino que es se espera o se demanda cierta producción inmaterial, nuevos valores añadidos. Los profesionales clásicos de la comunicación mantenían una más lejana relación con sus públicos, y sólo en algunas actividades de dirección de medios y otras relaciones públicas se trataba de una comunicación más interpersonal. Entre los blogueros y consultoras revisados encontramos un lenguaje casi idéntico para describir estos estadios intermedios entre información a las masas y la comunicación de grupos en red.

participación y distribución de la innovación

Las redes permiten externalizar tareas, que se pueden hacer de manera colectiva o de manera individual. Pero “se trata de distribuir microtareas a gente dispersa… no a las masas. (…) El mayor valor del crowdsourcing parece ser que, al ampliar la participación, la externalización permite aprovechar la larga cola de los talentos. Esto es más importante, explica Karim Lakhani, cuanto que “la valoración se encuentra en la periferia”. Así pues, nada de masas, sino un mecanismo de “transmisión de conocimientos”, subraya Lakhani, y de competencias, puesto que se trata de producciones concretas. Se trata de un “sistema distribuido (o diseminado) de innovación” que tiene un potencial considerable.” 

Francis Pisani y Dominique Piotet (2009: 133) La alquimia de las multitudes. Cómo la web está cambiando el mundo. Barcelona: Paidós.

En este sentido, defendemos que sólo en la presencia de un conjunto de personas suficientemente motivadas para intervenir en los medios se puede asistir a un verdadero panorama participativo, aunque varios investigadores han subrayado que aún vivimos en un clima de cierto silencio participativo (Pinto, 2009) o que la participación mediática es peligrosa porque puede destacar de alguna manera las mismas voces y los mismos protagonistas (Buckingham, 2003). (…)
Con independencia de que ya se ha hablado de la tónica que la política aporta al concepto de participación, Evelina Dagnino (2004) propone un concepto ‘despolitizado’ de participación, en el cual indica que los organismos mediáticos deberían dedicar parte de sus producciones a las temáticas de la desigualdad social y la pobreza, para que los medios puedan ser el áncora revolucionaria cuya fuerza principal sea la intervención de los ciudadanos. En esto sentido, ya vemos otra dimensión en el concepto de participación: la moralidad, aparte de la cuestión de la motivación subrayada anteriormente.
Si Espen Yterberg (2004: 678) se refiere a la participación en los circuitos mediáticos como “la conjugación de un determinado conjunto de papeles propuestos por el contexto de la producción y por las exigencias del propio formato”, Gunn Sara Enli (2008:106) defiende que este concepto está ubicado en “un nuevo grupo de oportunidades de feedback, potenciados por la era digital”. La participación adquiere, así, un cierto grado de estrategia que comparte la legitimidad en la integración del público en las producciones mediáticas con aportaciones positivas para la institución que la ha incentivado (Enli, 2008). Esta misma autora considera –aunque a partir de un punto de vista metafórico– que el público interviene en los medios porque “necesita coger la gran escalera de la cultura, de desplazarse de las trovas hasta la luz” (2008:114).
En las aproximaciones más clásicas, el papel del discurso como constituyente identitario se remonta a la narratología, por ejemplo de Ricoeur; que como otros muchos seguidores atribuye consecuencias y efectos personales a la recepción e interpretación de unos relatos o narraciones (cfr. RICOEUR, 1983-1985). ¿Se encuentra en el mismo caso la cita o la mención digital? ¿También en blogs o en los muros de las redes sociales más habituales?
Independientemente del peso que se le atribuyan, no son factores exclusivos o explicativos de las identidades y colectividades representadas en las redes sociales que investigamos, ahora como eje o conjunto de líneas emergentes en investigación de comunicación. Sin pretender que la lectura digital ocupe las funciones personalizantes de la lectura en la edad bibliográfica moderna, hay cada vez más estudios que apuntan conclusiones y evidencias de construcción grupal o colectiva facilitada por la interacción de aprendientes en las aulas o en las conversaciones digitalmente públicas.
Más allá de mejorar la “convivencialidad” de las propias herramientas e (info)tecnologías, el proceso de co-evolución en el que se encuentran sumidas ciudadanía y tecnología,
impacta en profesiones como la periodística, introduciendo corrientes como el periodismo de datos y el periodismo informático o computational journalism (Cohen; Hamilton; Turner, 2011). La participación ciudadana se convierte en un recurso muy valioso para una profesión periodística que cambia drásticamente y que se ve amenazada en muchas ocasiones precisamente por esa participación mal entendida y poco articulada. Con todo, el fenómeno del periodismo ciudadano se consolida con el tiempo y empieza a calar en numerosos actores tradicionales, cabeceras conocidas y grupos mediáticos.
This article reconsiders civic involvement and citizen empowerment in the light of interactive media and elaborates the concept of media participation. Departing from conventional notions of political activity which downplay the participatory opportunities inherent in communication media, the authors argue that since 1992 new media formats have made accessible to citizens a political system that had become highly orchestrated, professionalized and exclusionary. A typology of active, passive and inactive political involvement is presented to accurately distinguish civic involvement from political disengagement and to categorize the types of empowerment and rewards - both material and symbolic - that different modes of civic activity afford. Even if only symbolically empowering, civic engagement through new media serves as an important legitimizing mechanism of mass democracy.
4. Es el grupo de más jóvenes (de edad similar o por debajo a 24 años) el que utiliza en mayor medida el servicio de envío SMS, sustituyendo de ese modo a las llamadas de voz. Uno de los factores que contribuye a este resultado es el hecho de que no perciban ingresos o los mismos sean bajos.
5. El que los jóvenes estén más familiarizados con el servicio SMS, lleva a que lo utilicen en mayor medida no sólo para comunicarse con amigos, familiares y conocidos sino también para participar en programas televisivos. Sus distintos usos no plantean ningún problema para los más jóvenes, siendo además un servicio compatible con su forma de vida, estando dispuestos a seguir utilizándolo en el futuro

se discute la validez del género, incluso de caracterizaciones populares como talk show en servicios públicos cruzados con intereses comerciales de los que depende para su supervivencia

Audience discussion programmes offer a sense of community where everyone belongs, there is a consensus about the social, political and psychological agenda, and common sense is the key to addressing everyday problems.

The international success of formats such as Pop Idol and Big Brother owes much to the ways in which they combine a number of broadcast and digital platforms under the aegis of a common ‘brand’. The article argues that the media industry strategists behind such formats have come to rely on extending existing broadcast conventions of liveness and eventfulness by means of audience participation via digital return channels. It argues that such participation invites a sense of presence, heightened immediacy and involvement in the live event. The article emphasizes how such features are being developed by the broadcast media industry to exploit audience participation for the purposes of revenue, competitive edge and strategic expansion.