Siguiendo a Dewey, Grunig define el público como un grupo de personas que: a) se enfrenta a un problema similar, b) reconoce que el problema existe y c) se organiza para hacer algo al respecto. A partir de esta definición, Grunig y Hunt diferencian cuatro colectivos: los no-públicos, formados por individuos que no cumplen ninguna de estas tres características; los públicos latentes, integrados por individuos que se enfrentan a un problema similar pero no lo detectan; los públicos informados o conscientes, que están afectados por un problema similar y reconocen su existencia; y los públicos activos, que además de estar afectados por el problema y reconocerlo hacen algo al respecto. Dado que los públicos pueden afectar a las organizaciones es necesario identificarlos y estudiar sus comportamientos comunicativos y para ello se recurre a la teoría situacional, que se compone de tres variables independientes y dos variables dependientes.
Las variables independientes son el reconocimiento del problema, que alude a la detección de consecuencias de la organización por parte de los públicos; el reconocimiento de las restricciones o grado en que las personas perciben limitaciones para planificar su conducta en una determinada situación; y el nivel de involucración o implicación, que indica el grado en que los individuos se sienten implicados en dicha situación. Combinando valores altos o bajos de cada una de estas tres variables se obtiene alguno de los tipos de público que acabamos de explicar.
(…)
Como vemos, la mayoría de las investigaciones se centran en la búsqueda de fórmulas para la detección, discriminación o descripción de las características de los públicos. Es decir, inciden, fundamentalmente, en aquellos elementos que ya están muy desarrollados en la teoría situacional, relegando a un segundo plano el estudio de otros aspectos, como el uso de los medios o los efectos de la comunicación sobre los públicos, sobre los que la teoría
aporta menos información.
Se podría añadir, por último, que hay varias áreas o ámbitos con los que se asocia la teoría situacional en estos estudios, como la opinión pública o la comunicación política. Además, la teoría se vincula también, como hemos visto, con la visión retórica de las relaciones públicas, con los estudios de la reputación y con la motivación como elemento complementario.
Los comercios y negocios más espabilados – y muy especialmente aquellos con e-commerce y que venden por internet - están aprovechando las oportunidades que nos brindan las nuevas tecnologías y empleando su creatividad e ingenio (al igual que Punto Pelota) en el offline para asegurar el éxito de sus iniciativas online por un coste a veces muy reducido y que de hecho revierte también en sus ventas offline mejorando y modernizando su imagen. Algunos Ejemplos: los códigos QR, la firma digital, la inclusión de marcadores sociales en la publicidad, etc.
generaciones y participacion

generaciones sociodemográficas (proyección EEUU)

http://www.prb.org/Publications/PopulationBulletins/2009/20thcenturyusgenerations.aspx

generaciones psicosociodemográficas más reducidas y recientes en estudios de audiencias y de trafico

en un post de clase de un estudio de Forrester 2007 (en Business Week)

Si Espen Yterberg (2004: 678) se refiere a la participación en los circuitos mediáticos como “la conjugación de un determinado conjunto de papeles propuestos por el contexto de la producción y por las exigencias del propio formato”, Gunn Sara Enli (2008:106) defiende que este concepto está ubicado en “un nuevo grupo de oportunidades de feedback, potenciados por la era digital”. La participación adquiere, así, un cierto grado de estrategia que comparte la legitimidad en la integración del público en las producciones mediáticas con aportaciones positivas para la institución que la ha incentivado (Enli, 2008). Esta misma autora considera –aunque a partir de un punto de vista metafórico– que el público interviene en los medios porque “necesita coger la gran escalera de la cultura, de desplazarse de las trovas hasta la luz” (2008:114).
Uno de los principales debates en torno a los ‘filmes de fans digitales’ -por lo menos los más elaborados- es, efectivamente, el vínculo, a veces ‘incomodo’, que se establece entre la cultura de fans y la industria. Henry Jenkins presenta un escenario favorable a la creatividad que denomina ‘de base’ al señalar que la industria depende cada vez más de consumidores implicados que difundan el interés de sus propiedades, a la vez que en algunos casos interesa canalizar la creatividad de los fans con el fin de producir nuevo contenido que ayude a mantener viva una franquicia rebajando costes. De la misma manera, subsiste la tensión fruto de la imposibilidad de contener o controlar totalmente esta tendencia (Jenkins, 2006 b: 134). Para Jenkins, este tipo de productividad se sitúa en algún punto entre lo amateur (por sus objetivos no comerciales y su modelo de producción de muy bajo presupuesto) y lo profesional ( por el esfuerzo invertido en proporcionar unos altos estándares de calidad). Klinger, en cambio, considera que estos filmes se presentan como ‘historias de éxito’, construidos en torno a discursos de apariencia ‘revolucionaria’ (el nuevo talento que sacudrá los cimientos de Hollywood desde Internet) con el objetivo de mostrar la promesa de un futuro profesional dentro de la industria. Para Klinger, viviríamos un momento de efervescencia en torno a la figura del aprendiz con talento, del amateur, del principiante, acogido por la industria: se trata de lo que llama ‘retórica del descubrimiento’, que para la autora sirve para promocionar cómo el sueño del éxito masivo continúa siendo viables y deseable.
opaco:

Map of Reddit, via sandypoint

opaco:

Map of Reddit, via sandypoint

Daniel Dayan apunta las características que definen el concepto de público, y no incluidas en la noción de audiencia. Una vez más los términos se acotan al campo de la televisión, el medio más estudiado, pero aun así resultan de utilidad para establecer la base teórica de esta perspectiva:

- Intensa sociabilidad. Los espectadores se pueden sentir partícipes de un acto social. Por ejemplo, visionando la retransmisión de una boda real o un campeonato mundial de fútbol. Es lo que Dayan denomina público “for the day” (“por un día”).
- Interacción. El desarrollo de las tecnologías de comunicación permite que se establezcan relaciones entre los seguidores de un tipo de productos.
- Estabilidad de grupo. La coincidencia entre personas en el consumo de un producto puede no ser una confluencia pasajera.
- Conscientes de formar parte de un grupo. De hecho, se puede crear cierto sentimiento de identidad colectiva ante un producto mediático.
- Acciones públicas. Pueden convertirse en grupos con un elevado grado de visibilidad, incluso disponer de elementos identitarios que permiten una rápida identificación (por ejemplo: ropa).

tradiciones en los estudios de recepción

Los estudios sobre la recepción, ligados al análisis de la influencia, se han convertidoen los últimos veinte años en uno de los sectores clave del desarrollo de las teorías de la comunicación. En este ámbito se ha producido, además, un progresivo acercamiento —algunos autores hablan de convergencia— entre las tradiciones de investigación hasta aquel momento separadas —y en oposición—: la funcionalista, también llamada sociológica o liberal y la crítica, también conocida como marxista, junto a los estudios etnográficos de audiencia o conceptos como “comunidad interpretativa”, de procedencia interpretativa. En estas líneas, se presenta una caracterización global de estos estudios, a la vez que se analizan las influencias recibidas, los principales conceptos y las aportaciones más significativas.

(…) uno de los puntos centrales de los estudios de recepción es el carácter activo que se otorga a la audiencia; la capacidad de actuaciónque se le reconoce en su relación con los medios. Este punto, además, se presenta como novedoso en la investigación. El investigador danés Klaus Bruhn Jensen, que trabaja en este campo desde la perspectiva de la semiótica social de la comunicación de masas, lo ha sintetizado así: “La investigación cualitativa reciente indica que las audiencias tienen la capacidad deasignar su propio sentido a los medios de comunicación y además, que en el proceso de recepción los medios satisfacen una fama de intereses y placeres legítimos de la audiencia”.

Sin embargo, hay que matizar que la tradición funcionalista clásica ya había reconocido una primera actuación a la audiencia, por lo menos en términos de cierta capacidad selectiva. En la misma línea, también el modelo de los Usos y las Gratificaciones había entendido a los receptores como individuos activos en su relación con los medios de comunicación en términos de exposición, consumo, decodificación y usos sociales. (…)

Desde el punto de vista de los estudios críticos, la investigación ha tendido a subrayar como la audiencia genera significados propios a partir de la recepción de los textos mediáticos, incluso en oposición a las lecturas preferentes propuestas por los propios textos. Toda esta tradición de investigación ha sido muy influida por la obra del francés Michel de Certeau, filtrada por John Fiske . Las ideas-fuerza de estos autores giran alrededor de la capacidad de la audiencia para desarrollar tácticas de resistencia y para crear significados acordes “con sus necesidades sociales y emocionales y no con la de los productores capitalistas”. (…)

Una de las influencias principales de la corriente interpretativa en los estudios derecepción es el concepto de “comunidad interpretativa”, entendida —de acuerdo conLindlof (1988)— como grupo de personas que comparten unas competencias a la horade interpretar los medios de comunicación de masas.

María Corominas (2001), “los estudios de recepción”,Portal de la Comunicación InCom-UAB > Aula abierta: Lecciones del Portal.

cita entre otros
Jensen, Klaus Bruhn; Nicholas Jankowski (eds.) (1993): Metodologías cualitativas de investigación en comunicación de masas. Barcelona: Bosch. [Ed. original: Qualitative methodologies for mass communication research. Londres: Routledge, 1993.]
Fiske, John (1987): Television Culture. Londres-Nueva York: Methuen. Jensen, Klaus Bruhn (1992): “La política del multisignificado: Noticias en la televisión, conciencia cotidiana y acción política”, in Guillermo Orozco (comp.): Hablan los televidentes: Estudios de recepción en varios países, México, Universidad Iberoamericana, pág. 97-129
Según Hallahan (2004) -uno de los autores que mejor ha sintetizado las ideas desarrolladas en las relaciones públicas sobre la noción de comunidad-, a pesar de la ubicuidad del término público, concebido como centro de las relaciones públicas, muchos autores encuentran en él diversas limitaciones que condicionan la definición y esencia de la disciplina. Por eso, desde hace algunos años varios teóricos han apostado por utilizar la noción de comunidad como un fundamento para el desarrollo de la teoría y la práctica de las relaciones públicas, desplazando en cierto modo el concepto de público. (…)